Ruta Vía Verde del Tajuña ( Arganda del Rey - Ambite )

Ruta disponible en Wikiloc

 

Llegó el día D, Vía Verde del Tajuña a la vista, partimos de Arganda del Rey, no hay manera de conseguir más de cinco integrantes, Vicente, Juanjo, Oscar, Duchel y un servidor, la ruta promete, buena superficie, casi 100 kilómetros para reírnos y disfrutar en la naturaleza, ¡¡¡LOS COJONES!!!, hemos hecho una media de 20 kmhora, vale que el suelo está perfecto, pero aún así, “caguen deu”, si no he podido hacer ni fotos, en un momento dado he tenido que decidir quedarme en solitario, el ritmo que llevaban era un poquito excesivo para ser los primeros 30 kms, faltaban otros 70, ¡¡pero dónde vais alma de cántaros!!, hicimos la ida en 2 horas y 10 minutos, a destacar un canalillo que se nos cruzó, menudo guirigay se montó, ¡adios guapa!, Oscar más rojo que Carrillo. 

Llegamos a Ambite, bueno, bueno, vaya bienvenida que nos esperaba, ¡¡¡meeeeeca!!!, Julián (hermano de Juanjo) que se había traído media pastelería, solo faltaba la pastelera, una hora más tarde volvemos a la ruta, los culos empiezan a quejarse, sobre todo el mío, que está pasando una mala racha. 

Dentro de lo que es lo mío, el textil, a destacar el equipamiento de Oscar, vamos a ver, alguien le tiene que decir algo a ese muchacho, su mujer o alguien, o enviarnos una foto antes de salir, algo… Yo estreno equipamiento, espectacular, nada más llegar a Ambite me vieron y empezaron a preguntarnos si íbamos a volver el fin de semana siguiente, que había una ruta MTB, que si una concentración de motos, etc, estaba claro, era por mi camiseta “FOX” y mis pantalones guapos guapos. Luego está Vicente, yo no sé como explicar su estilo, es más, creo que mezcla por lo menos tres, por lo gordo que está claro. Duchel lo único que ha estrenado es a la “Petri”, y alguien debería decirle que hay que llevar ropa interior, ¡¡so guarro!!. Juanjo es ya un clásico, como a los toreros, lo visten. 

Respecto a cómo se nos dio el día, hubo de todo, desde los típicos arranques de Juanjo o Vicente, Oscar que los sorprendía siguiéndolos a rueda e incluso, parece ser ya que yo no lo presencié, que los sobrepasaba, y eso que llevaba una botella de mirinda. 

A Vicente le agradecimos sobre todo en la ida, que nos quitara el sol, yo no sé que hubiera pasado si se cruza con el MonoBurgos, ¡¡¡¡meeeeca!!!!, se hubieran fundido en uno sólo, no sabemos quién se hubiera comido a quién. 

Que vamos de decir de Duchel, por favor, un respeto al Marqués, con su Petri, ha dado un salto de calidad, eso sí a la vuelta tuvo que pararnos, ¡¡¡Ostia, parar ya, que parecemos el equipo MoviStar!!!, no aguantaba, la verdad sea dicha que hubo un momento que parecía que estábamos en una contrareloj. 

A Juanjo hay que mencionarlo aparte, fue el único que se dignó a esperarme, los otros tres son unos Judas, mucho “Hay que ir juntos, hay que ir juntos”, pero a la hora de necesitarlos “Hasta luego”. 

Y me toca a mí, la ida perfecta, antes he comentado que hubo un momento en el que paré el ritmo, si es que íbamos como locos. A la vuelta yo ya estaba notando ciertas molestias en la rabadilla, y faltando 15 o 20 kilómetros, subiendo la única tachuela que tiene el recorrido, me costó aguantar, aún así hicimos una media de 20 kilómetros por hora, fui remontando y a punto de llegar a la cumbre llegué a la altura de Duchel y lo sobrepasé, ¡¡¡ufff, por los pelos!!! Vicente estaba presente, puede testificar, que luego la gente lo niega tó. 

Otras anécdotas a recordar, Vicente aparcó donde le salió los huevos, Duchel vino a 65 km/h todo el camino, no lo paró la GuardiaCivil de milagro, a ver si os acordáis de esto: “Confieso que a veces soy cuerdo y a veces loco, y amo así la vida y tomo de todo un poco, me gustan las mujeres me gusta el vino, y si tengo que olvidar bebo y olvido…….”. 

Si alguien se acuerda de algo más que lo diga o calle para siempre…