Ruta Sonseca - Vereda del Fraile

Bueno amigos, después de un tiempo de relax, volvemos al ataque, y que ataque, siete miembros en el pelotón, destino Vereda del Fraile, un día "fantástico", una compañía inmejorable, faltaba el que se las pierde todas, ese, ese, Duchel.

Salida a las 9 de la mañana, un poco tarde, pero el más dormilón del grupo no quiso antes, ya sabéis de quien de quien hablo,Figueroa. A kilómetro y medio de la salida Pedro ya empezaba a preguntar que cuando venían las bajadas. Transcurridos 10 kilometros empezamos la Vereda, yo personalmente no la conocía, espectacular, no puedo decir otra cosa, Pedro se puso en cabeza lo que ocasionó atascos, no podía ser de otra manera. Yo el último ya que estrenaba mi Gopro y había que inmortalizar momentos. El resto en medio. en unas dos horas estábamos en la fuente del roble, ahí no había nada más que lobos, arbustos y agua, como dijo Pedro el único que sobreviviría allí hubiera sido Jose, está muy duro el jodío para filetearlo. Hasta ese momento prácticamente todo subiendo. Salimos de vuelta y avería mecánica de Jorge, subimos unos dos kilómetros y empieza lo bueno, bajadas, Pedro cachondo, yo detrás, Figueroa diciendo "estáis locos", yo pincho en una bajada, Juanjo también diciendo "si es que lo váis buscando", por fin, para Jorge ya vemos Sonseca, esto ya está hecho, pues no, salta Juanjo, Rodrigo nos alerta, Pedro y yo salimos a por él, Pedro dura 63 metros y dice "ya no puedo más", yo aguanto pero imposible de alcanzar.

Llega el momento de analizar el pelotón uno a uno con lo que esto supone:

Jorge: un 6, no tiene suerte, cada vez que sale con los Pelagatos algo ocurre, pinchazo, desestabilización y nervios, muchos nervios, y ahí se le fueron las fuerzas, a punto estuvo Juanjo de meterselo en la mochila y llevarlo hasta Sonseca.

Jose: un 8'5, de donde lo saca, no lo sé, pero es el engranaje perfecto, es lo que le faltaba a "Los Pelagatos", vale para un roto y un descosío, tan pronto coge una rueda y la desmonta con los dientes, como que empieza a subir y no le vemos "el pelo".

Figueroa: un 7, que puedo decir, bien, discreto, silencioso, quería parar para ver los acebos ¿¿¿???, hay que llevarlo a Mammoth, de eso no hay duda. Gurrumino, hay que subir el sillín.

Pedro: un 9, subir no sube, pero, y la alegría que da al pelotón, y las monerías que hace, y los derrapes, y los saltos, y las bajadas, ese es su terreno, no hay duda, ha nacido para tirarse para abajo y que sea lo que Dios quiera, otro día más sin caerse, menos mal.

Carlos: un 8, y en linea ascendente, que derroche de facultades, ni raices, ni piedras, ni Pedro estorbando, no me para nada. Esta vez me la he jugado un par de veces, pinchazo bajando. 

Juanjo: un 8'5, en su línea, vinícolamente hablando un "Gran Reserva", hay que hacer honor a la verdad, se bajo por lo menos dos veces, que yo viera, alguna más habrá. Terminó ganando la etapa.

Rodrigo: un 8'5, de paseo como siempre, un "Crianza", está en otra liga, con una de 26 le teníamos que ver, otro gallo cantaría.